jueves, 4 de junio de 2026

El Comunista Iván Cepeda, el candidato de Petro que creció en la Unión Soviética y Cuba

 



“Nací en política en el Partido Comunista, pero quien piense que esas etiquetas significan hoy lo mismo que en los años sesenta o setenta, vive fuera de época”, afirmó Iván Cepeda Castro, en una entrevista exclusiva con Revista Bocas.





Congregación para la Doctrina de la Fe:
•Prohibición formal de cooperar con partidos comunistas. Excomunión latae sententiaea. 
Iván Cepeda sobre Hugo Chávez: “Chávez es el arquitecto de un nuevo orden en nuestro continente… y creo que será recordado siempre y por siempre.”



 

El comunista chavista Iván Cepeda abanderado del petrismo reconoce que nació como político dentro del Partido Comunista; sin embargo —en un astuto intento por defenderse de la 'etiqueta' de ser comunista— sostiene que el comunismo contemporáneo difiere del de las décadas de 1960 o 1970. En cierto sentido, tiene razón, dado que los comunistas ateos del pasado no eran ni tan degenerados ni tan abiertamente paganos como lo son hoy en día. No obstante, continúan siendo financiados por el narcotráfico, el cual surgió en América Latina en la década de 1960. Persisten en su despiadada guerra contra Dios y Sus leyes, y en su batalla contra el Evangelio de Jesucristo. Ahora, el narcoterrorismo se esconde detrás de un escritorio; sin embargo, siguen siendo sanguinarios: sanguijuelas que viven como parásitos a costa del presupuesto nacional.




«La guerra ya no ostenta el rostro singular de las antiguas FARC, sino que representa una convergencia de facciones disidentes, grupos guerrilleros, bandas de narcotraficantes y economías ilícitas que ejercen control social, reclutan menores, practican la extorsión y desplazan a las comunidades».

Durante el desgobierno de Petro, los grupos criminales se fortalecieron, tal como informó *Semana*. «Hay más violencia y descontrol».


Antonini es un economista, escritor, excomunista conocido por su defensa de la libertad individual y sus críticas al socialismo.
Antonini de Jiménez nació en Marchena, Sevilla, España. Es doctor en Ciencias Económicas y Magíster en Economía del Desarrollo por la London School of Economics. Ha trabajado como profesor universitario en Colombia y en países del Sudeste Asiático, acumulando más de diez años de experiencia en la enseñanza y la investigación.




«El comunismo es un sueño que se convierte en pesadilla para quienes lo viven.»

El petrismo ha fracasado, sumiendo a Colombia en un déficit económico. En materia de seguridad, la iniciativa de «Paz Total» ha derivado en un disparo de los secuestros, que alcanzarán los 701 casos para 2025—; en cuanto a la corrupción, abundan los escándalos (UNGRD, financiación de campaña, Nicolás Petro). La nación enfrenta una profunda crisis sanitaria sumado a la escasez de medicamentos y a un aumento en las quejas ciudadanas tanto respecto al sistema de salud como al costo de los productos de primera necesidad. El Pais se encuentra más dividido políticamente que nunca. «La guerra ya no ostenta el rostro singular de las antiguas FARC, sino que representa una convergencia de facciones disidentes, grupos guerrilleros, bandas de narcotraficantes y economías ilícitas que ejercen control social, reclutan menores, practican la extorsión y desplazan a las comunidades». El país se acerca al final de esta destructiva y mala administración de Petro con un elevado déficit fiscal, desorden civil y un caos moral.



La legislación colombiana impide a los servidores del Estado intervenir en política.

Petro continúa interviniendo en la política a favor de Cepeda, a pesar de que este ya había sido denunciado públicamente.  El día de las elecciones, tomó una fotografía en la que mostraba su tarjetón marcado —indicando su voto a favor de Cepeda— y la publicó en sus redes sociales.
Gustavo Petro ya tenía abierta una investigación por injerencia en el proceso electoral colombiano




Petro nuevamente intervino  en política a favor de Cepeda: “Necesita 3 millones de votos; me pondré al frente”
Mauricio Cárdenas, exministro de Hacienda de Colombia, exige la renuncia de Gustavo Petro si este continúa haciendo campaña a favor de Iván Cepeda —un acto prohibido por la ley colombiana— y recuerda a Petro que no puede utilizar el presupuesto nacional para realizar proselitismo político en beneficio de su candidato de izquierda.




Examinemos el doble rasero de Petro: a pesar de que él mismo ha violado de manera flagrante y reiterada las leyes colombianas al utilizar su cargo público para hacer campaña a favor de su candidato —Cepeda—, cuando hace un par de días Claudia Sheinbaum, presidenta de México, intervino en las elecciones de Colombia al hablar de una «afinidad» con Cepeda y citar críticas que el propio Petro había expresado, no fue acusada de injerencia en los asuntos políticos de Colombia. Tampoco la acusó Petro de hacer «morir la libertad» mediante su respaldo político.



Aquí vemos la impunidad del cabecilla de un régimen comunista que pisotea la ley, sin pagar jamás el precio por sus propias y flagrantes violaciones de la misma.
Ya no hay lugar para más amonestaciones; Petro no está por encima de la ley. Debemos proceder a tomar medidas, dado que él ya ha cometido varias infracciones legales. Y en lugar de detenerse Petro continúa utilizando las redes sociales —donde se identifica como presidente— para hacer campaña a favor de Cepeda.
Petro ha robado del presupuesto nacional, dado que ha realizado viajes con fines proselitistas. Por citar un ejemplo su viaje a Barranquilla para respaldar la campaña política  de su camarada. 

El Espectador: "
Este 29 de mayo, a dos días de la primera vuelta, el presidente Gustavo Petro cerró su gira en el Caribe colombiano, una región clave para elegir al nuevo mandatario. Durante sus cinco días en la costa, por lo menos en tres eventos el jefe de Estado dio varios guiños a la elección de su sustituto en Palacio."


«Cuando un país interviene en las decisiones de otro, la libertad muere». Sin embargo, Petro nunca ha dicho esto: ni cuando Cuba ha patrocinado el comunismo en nuestros países, ni cuando los carteles internacionales de la droga de México o Venezuela han inyectado dinero en sus campañas políticas. De hecho, de no haber sido por ese lavado de dinero, nunca habrían llegado al poder.

Las grabaciones de audio del propio excanciller  Armando Benedetti confesando que consiguió 15.000 millones de pesos para la campaña de Petro revelaron la entrada de fondos ilegales al Pais. ¿Y de dónde más podría provenir ese lavado de dinero —de un donante anónimo—, si no del narcotráfico?
Benedetti: “Nos hundimos todos” Benedetti le señaló a Sarabia de manera tajante que seguramente Petro jamás hubiera ganado las elecciones sin la ayuda de él. En un arrebato de ira, Benedetti empleó un lenguaje vulgar; por esta razón, hemos sustituido la palabra soez —con la que le mentaba la madre a Petro , frase que también utilizó para referirse a la campaña de Petro— por este emoticono.🤬 “Ajá, marica, yo hice 100 reuniones (...), 15.000 millones de pesos. Es más, si no es por mí, no ganan”, dijo el entonces embajador. Y más adelante menciona: “Nadie, ni Petro, trabajó más que yo en esa 🤬campaña. Si no hubiera sido por mí, no ganan, 🤬”. El entonces diplomático siguió alegándole a Sarabia y puso sobre la mesa que fue él quien consiguió los votos en la costa caribe. “(...) yo fui el que organicé todos los votos, 🤬, en la costa, todos, 🤬, sin que pusieran un peso y, además, esa plata se fue para el Pacífico. ¿Quién ve eso ahora? Nada. ¿O es que quieren que diga, 🤬, quién fue el que puso la plata? No me jodan la 🤬vida”. El entonces diplomático en algún momento de la conversación le advirtió a Sarabia que estaba dispuesto a contarlo todo: “Yo no me voy a dejar mamar gallo, Laura. Te lo juro por la vida de mis hijos que no pasará nunca, nos hundimos todos, nos acabamos, nos vamos presos”.

miércoles, 29 de abril de 2026

Viganò: Prevost respaldó a una mujer herética que se hace pasar por sacerdote y arzobispo

Por sus frutos los reconoceréis.



Robert Prevost y sus secuaces se burlan del sacramento del sacerdocio y del Papado instituidos por Cristo.

LifeSiteNews :Viganò declaró que «la iglesia conciliar y sinodal continúa traicionando el mandato de Nuestro Señor al asociarse con herejes y cismáticos de toda índole».


Prevost ejerce su espurio pontificado masónico de manera sinodal.

Prevost: “Queremos ser una iglesia sinodal”

@JhWesten: El afamado periodista vaticanista Edward Pentin, sobre la recepción de la «arzobispa» anglicana Sarah por parte de «León XIV»: «el Vaticano está sirviendo para confirmarla en su identidad eclesial "TRANS" y en su error». (el énfasis es mío)


@JhWesten

¡Qué sacrilegio! Justo frente a los huesos de San Pedro —el primero de los apóstoles—, el falso «arzobispo» imparte una bendición, mientras un obispo católico hace una reverencia.




La hereje anglicana —pro-gay y proaborto, disfrazada de obispo— dirigió la oración, y Prevost respondió al unísono.

Con la complicidad de Prevost y sus secuaces —la hereje anglicana que se presenta como una  «Papisa sinodal» anglicana—, profanó la Tumba de San Pedro, la Basílica de San Pedro y la Iglesia de San Ignacio de Loyola. Actuó como si fuera un sacerdote, profanando así el sacerdocio católico en el mismísimo interior de la iglesia.



En una entrevista, la hereje anglicana Sarah Mullally  declaró que se sentía alentada por León XIV; se sentía como un «pastor» —tal como él.



Prevost a los herejes: «¡Ya somos uno!»

@JhWesten: Se le preguntó a la «arzobispa» Sarah Mullally si había conversado con el papa León XIV sobre el sacerdocio femenino. Ella elude la pregunta —«no soy política»—, para luego insinuar que el tema surgió como una «cuestión de justicia».

Cuando Prevost promovió la sacrílega bendición «informal» para concubinos homosexuales impenitentes, reveló su agenda anglicana sinodal y marxista: «La justicia, la igualdad, la libertad de (falsas) religiones: todo eso tendría prioridad sobre esa cuestión (la enseñanza de la Iglesia que prohíbe el pecado de bendecir la fornicación y cohabitación homosexual) en particular».

Jenny Holland: El «papa» León dice que la justicia y la igualdad deberían «tener prioridad» sobre la enseñanza de la Iglesia en materia sexual.

2 Corintios 11:13-15

Porque esos tales son unos falsos apóstoles, unos trabajadores engañosos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo.

Y nada tiene de extraño: que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.

Por tanto, no es mucho que sus ministros se disfracen también de ministros de justicia. Pero su fin será conforme a sus obras.

En su lucha de clases marxista, el heresiarca Robert Prevost hizo «justicia» contra la Iglesia católica —la cual ha declarado inválido el sacerdocio de los herejes anglicanos y además porque infaliblemente la Iglesia enseña que es imposible que las mujeres sean ordenadas válidamente como sacerdotes u obispos. 

Se nos había advertido que el Anticristo imitaría a la Iglesia de Cristo. Que el hombre de perdición —el impío hombre sin ley— pisotearía la Ley de Dios, y que la anti-iglesia adoptaría la apariencia externa de la Iglesia Católica, aunque todo estaría invertido. Por esta razón, en la praxis marxista, el lenguaje adquiere un significado diferente: palabras como «pobre» y «justicia» adquieren una connotación marxista, y las Escrituras se interpretan a través de una lente marxista. Esta manipulación del lenguaje y de las Escrituras pasa desapercibida para los ingenuos.


Recordemos también que, bajo el pontificado del papa Benedicto XVI (6 de marzo de 2010), la Congregación para la Doctrina de la Fe rompió con los anglicanos: "La decisión de la Iglesia de Inglaterra de permitir la ordenación de mujeres obispos fue un paso que tendría un grave impacto negativo en la plena unión con la Iglesia"

27 de abril de 2005 Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos: Los propios anglicanos solicitaron suspender las reuniones orientadas a su plena unión con la Iglesia católica, con el fin de bendecir las uniones entre personas del mismo sexo.


Prevost ejerce su espurio pontificado masónico de manera sinodal.
Prevost a los herejes: «¡Ya somos uno!»

En la Anti-Iglesia liderada por Prevost, todas las religiones falsas son consideradas iguales a la Iglesia católica.

El apóstata Robert Prevost: «Todo lo que hoy escuchamos respecto a la sinodalidad, ya lo estábamos haciendo en Chulucanas allá por la década de 1980».

Por eso este sacerdote marxista, apóstata y sacrílego, acompañó a chamanes a adorar a la Pachamama. Y por eso permite públicamente ser conjurado por una chamán.


La Iglesia ha condenado el indiferentismo religioso; es por esta razón que condenó a la masonería. Este indiferentismo religioso —que viola el Primer Mandamiento— es considerado la mayor blasfemia contra la Santísima Trinidad, atrayendo los más severos castigos sobre la humanidad. 

Cardenal George Pell: La sinodalidad se ha «convertido en una pesadilla tóxica», es un «popurrí», «jerga neomarxista» y un «derroche de buena voluntad *New Age*… hostil, en aspectos significativos, a la Tradición Apostólica».

martes, 28 de abril de 2026

El sacrílego y malicioso encuentro de Prevost con la hereje anglicana —pro-gay y pro-aborto— confirmó a Mullally en sus herejías; y, ella tentando a Dios, se niega a convertirse para seguir pecando disfrazada de «papisa»

Por sus frutos los reconocerán
Prevost promueve encuentros 'ecuménicos' infructuosos que, en lugar de lograr la conversión de los herejes, los afianzan en sus herejías.

En una entrevista, la propia hereje anglicana —pro-gay y proaborto— Mullally declaró que se sentía alentada por León XIV; se sentía como un «pastor», igual que él.


En lugar de buscar la conversión de las falsas religiones, Prevost atrae simultáneamente hacia sí a diversas sectas, concediendo a cada una de ellas algo a cambio de esa «unión apóstata» con él.
Lamentablemente, Prevost cuenta también con el respaldo de apóstatas, tanto sacerdotes como laicos. Una vez que Prevost se apoderó  de la infraestructura física de la Iglesia, de los medios de comunicación católicos y de las finanzas, cuenta con un grupo de «católicos engañados» sumidos en un estado de delirio; estos individuos colaboran con el mal, tal como los comunistas de antaño calificaban a tales colaboradores de «idiotas útiles». Este fenómeno solo puede explicarse —tal como afirma la Escritura— por el hecho de que han caído bajo un hechizo satánico, de tal modo que ellos mismos prefieren creer las mentiras de Prevost. Hacen todo lo posible por encubrirlo, justificarlo y respaldarlo. Como explica San Alfonso María de Ligorio, la ceguera espiritual y la obstinación solo son posibles cuando un alma es esclava del pecado. Por esta razón, en la Epístola a los Tesalonicenses se afirma que aquellos que han caído bajo el engaño satánico han amado la mentira más que la Verdad del Evangelio; y, por consiguiente, recibirán su castigo, no como víctimas de un engaño, sino como cómplices de la mentira satánica que se rebela contra el Evangelio de Cristo. Cf. 2 Tesalonicenses 2:10-12





Prevost promueve una falsa paz y soluciones aparentes a la división entre los cristianos a cambio de la Apostasía

Por ejemplo —astutamente—, mientras Prevost permitió que la profanación de la Tumba de San Pedro quedara impune, y se unió en «oración» con la hereje anglicana Mullally —promotora de agendas pro-homosexuales y pro-abortistas que se hace pasar por «papisa»—, la recibió con honores y respaldó su sacrílega parodia de sacerdotisa, en lugar de amonestarla y corregirla. Al igual que los políticos corruptos y los demagogos, Prevost encubrió su traición bajo el pretexto de leer un mensaje a los anglicanos: un mensaje que, en realidad, la propia «papisa» comparte en sus redes sociales. Habló de un supuesto esfuerzo por eliminar ese «obstáculo que entorpece la proclamación del Evangelio» y «la división entre los cristianos» —«la cual debilita su capacidad para ser portadores eficaces de esa paz»—Este malabarismo de palabras vacías no es más que retórica demagógica, pues la esencia misma de la secta anglicana constituye el obstáculo en sí y tendría que dejar de existir: una doctrina herética y un falso sacerdocio que él mismo reconoció y validó. Así pues, en realidad, este juego de palabras no significó nada para la hereje anglicana impenitente. Al contrario la alentó para cometer en la tarde otro sacrilegio. 



La «Papisa» anglicana cometió otro sacrilegio al profanar otra iglesia católica, en confabulación con el apóstata Tagle.

Por la tarde, tras la infructuosa y sacrílega reunión con el apóstata Prevost, la apóstata «Papisa» de Canterbury, Sarah Mullally, presidió una sacrílega parodia de las Vísperas, profanando la iglesia de San Ignacio de Loyola, en complicidad con Luis Antonio Tagle.
LA COMUNIÓN DE LOS PROFANOS DE LA FALSA IGLESIA


es.news:
El 27 de abril, la Sra. Sarah Mullally nombró al director del Centro Anglicano de Roma, Anthony Ball, su representante ante la Santa Sede. A pesar de que los anglicanos tienen su propia iglesia en Roma, la ceremonia tuvo lugar en la iglesia de San Ignacio de Loyola. El (apóstata) cardenal Luis Antonio Tagle pronunció una homilía sobre una supuesta "fe común y unidad en Jesucristo".

@JhWesten: Se le preguntó a la «arzobispa» Sarah Mullally si había conversado con el papa León XIV sobre la cuestión de las mujeres sacerdotes. Ella elude la pregunta diciendo: «No soy política», para luego insinuar que el tema surgió como una «cuestión de justicia».
Recordemos que cuando Prevost promovió la sacrílega bendición «informal» para concubinos homosexuales impenitentes, reveló su agenda sinodal marxista: «La justicia (marxista), la igualdad (feminismo), la libertad religiosa (libertad para adorar falsos dioses)... todo ello tendría prioridad sobre ese asunto en particular (el pecado de bendecir la fornicación y cohabitación homosexual)».

                  Quien pospone la conversión tienta a Dios.
Tras publicar lo que dijo Prevost, ella misma continuó subiendo videos a sus cuentas de redes sociales para demostrar el apoyo que recibe de Prevost y sus compinches apóstatas. Y siguió su parodia sacrílega ejerciendo como "sacerdotisa y papisa" anglicana. 

Además, el sitio web de los herejes anglicanos en Roma compartió un enlace al sitio oficial del Vaticano, el cual contiene el discurso del apóstata Robert Prevost.



Como explica San Agustín: al abusar obstinadamente de la misericordia de Dios para seguir pecando, Sarah Mullally no se muestra penitente, sino que, por el contrario, se burla de Dios.

Tito 3:10-11 Amonesta al hereje una o dos veces, pero después recházalo.  Puedes estar seguro de que tal persona es pervertida y pecadora, y se condena a sí misma.

También quedó claro que la comunidad apóstata de Sant'Egidio estaba involucrada en respaldar la parodia de la «papisa» anglicana. 



Recordemos que, con el permiso y la sugerencia de Prevost, la Iglesia del Gesù fue también profanada por el apóstata Francesco Savino con una Misa sacrílega para concubinos homosexuales —un sacrilegio instigado por el propio Prevost.




Cura de Ars - Sobre el Aplazamiento de la Conversión

San Alfonso María de Ligorio advirtió:

“Cierto autor indicaba que el infierno se puebla más por la misericordia que no por la justicia divina; y así es, porque, contando temerariamente con la misericordia, prosiguen pecando y se condenan. Dios es misericordioso. ¿Pero, quién lo niega? Y, a pesar de ello, ¡ a cuántos manda hoy día la misericordia al infierno! Dios es misericordioso, pero también justo, y por eso está obligado a castigar a quien lo ofende. Él usa de misericordia con los pecadores, pero sólo con quienes luego de ofenderle lo lamentan y temen ofenderlo otra vez: Su misericordia por generaciones y generaciones para con aquellos que le temen (Lc 1, 50.), cantó la Madre de Dios. Con los que abusan de su misericordia para despreciarlo, usa de justicia. El Señor perdona los pecados, pero no puede perdonar la voluntad de pecar. Escribe San Agustín que quien peca con esperanza de arrepentirse después de pecar, no es penitente, sino que se burla de Dios. (“Irrisor est, non poenitens”). El Apóstol nos advierte que de Dios no se burla uno en vano: De Dios nadie se burla (Gálatas 6:7). Sería burlarse de Dios ofenderlo como y cuanto uno quiere y después ir al cielo” (Sermón 32, Ilusiones del pecador).

Prevost promueve la Impostura religiosa del Anticristo  



La última prueba de la Iglesia (CIC 675 a 677)

675 Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes (cf. Lc 18, 8; Mt 24, 12). La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra (cf. Lc 21, 12; Jn 15, 19-20) desvelará el “misterio de iniquidad” bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne (cf. 2 Ts 2, 4-12; 1Ts 5, 2-3;2 Jn 7; 1 Jn 2, 18.22).

Prevost emplea el doble estándar del «sí» y el «no» —una ambivalencia que emana del Diablo— una doble moral y una demagogia diabólica —al estilo de los políticos corruptos—, utilizada para ganarse engañosamente a una población que sostiene opiniones opuestas. Es comparable al momento en que Salomón cometió apostasía al construir un templo para cada una de sus esposas paganas, a fin de que cada una pudiera adorar a su propio falso dios. Es la astucia de una ramera que mantiene múltiples amantes de manera simultánea, engañándolos a todos con sus seducciones diabólicas.


 

676 Esta impostura del Anticristo aparece esbozada ya en el mundo cada vez que se pretende llevar a cabo la esperanza mesiánica en la historia, lo cual no puede alcanzarse sino más allá del tiempo histórico a través del juicio escatológico: incluso en su forma mitigada, la Iglesia ha rechazado esta falsificación del Reino futuro con el nombre de milenarismo (cf. DS 3839), sobre todo bajo la forma política de un mesianismo secularizado, “intrínsecamente perverso” (cf. Pío XI, carta enc. Divini Redemptoris, condenando “los errores presentados bajo un falso sentido místico” “de esta especie de falseada redención de los más humildes”; GS 20-21).


La obra de Soloviev, *Tres diálogos*, retrata al Anticristo como un ecumenista (el politeísta de Abu Dabi), un ambientalista (el pachamamista de *Laudato Si*) y un pacifista (la herejía irenista, en la cual, dentro de un panteón de religiones, se invocan dioses falsos para implorar una paz falsa e inmanentista, desprovista del Príncipe de la Paz). Fue con el beso de la paz que Judas traicionó a Cristo. El signo de la paz es utilizado para ocultar la traición a Cristo. Una falsa paz que lleva a la apostasía.

Como explica el *Catecismo*, la impostura religiosa del Anticristo —llevada a cabo bajo el disfraz de la bondad, se oculta dentro de una especie de filantropía masónica y humanista— se nutre del engaño, prometiendo soluciones aparentes a cambio de la apostasía; al mismo tiempo, señala que esta impostura satánica religiosa desvela el “Misterio de iniquidad”  que persigue a aquellos católicos fieles que permanezcan firmes en la Verdadera Fe de Jesucristo.   

Soloviev señaló que el Anticristo «buscará el consenso de todas las confesiones cristianas, concediendo algo a cada una de ellas. Las masas lo seguirán, con la excepción de pequeños grupos de católicos, ortodoxos y protestantes». 

Explica que concederá  a cada  confesión cristiana distinta y opuesta algo para ganarse el favor de sus adeptos — específicamente, mencionó a los protestantes, a los ortodoxos y a los católicos—. Cabe señalar que Soloviev simplemente apunta que el Anticristo establece pactos con los cristianos, dado que son ellos quienes, al entrar en alianza con el Diablo, se convierten en apóstatas —puesto que aquellos que adoran a dioses falsos —tales como los *pachamamistas*, así como los musulmanes idólatras, junto con todas las demás religiones falsas— ya le pertenecen: todos los idólatras y ateos que violan el Primer Mandamiento pertenecen al Diablo, al igual que todos los fornicadores impenitentes que se rebelan contra Dios al transgredir la ley natural divina. Y todos aquellos que, desobedeciendo las leyes de Dios, persisten obstinadamente en el pecado.