Por sus frutos los reconoceréis.
Robert Prevost y sus secuaces se burlan del sacramento del sacerdocio y del Papado instituidos por Cristo.
LifeSiteNews :Viganò declaró que «la iglesia conciliar y sinodal continúa traicionando el mandato de Nuestro Señor al asociarse con herejes y cismáticos de toda índole».
Prevost ejerce su espurio pontificado masónico de manera sinodal.
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| Prevost: “Queremos ser una iglesia sinodal” |
@JhWesten: El afamado periodista vaticanista Edward Pentin, sobre la recepción de la «arzobispa» anglicana Sarah por parte de «León XIV»: «el Vaticano está sirviendo para confirmarla en su identidad eclesial "TRANS" y en su error». (el énfasis es mío)
@JhWesten
¡Qué sacrilegio! Justo frente a los huesos de San Pedro —el primero de los apóstoles—, el falso «arzobispo» imparte una bendición, mientras un obispo católico hace una reverencia.
La hereje anglicana —pro-gay y proaborto, disfrazada de obispo— dirigió la oración, y Prevost respondió al unísono.Con la complicidad de Prevost y sus secuaces —la hereje anglicana que se presenta como una «Papisa sinodal» anglicana—, profanó la Tumba de San Pedro, la Basílica de San Pedro y la Iglesia de San Ignacio de Loyola. Actuó como si fuera un sacerdote, profanando así el sacerdocio católico en el mismísimo interior de la iglesia.
En una entrevista, la hereje anglicana Sarah Mullally declaró que se sentía alentada por León XIV; se sentía como un «pastor» —tal como él.
Prevost a los herejes: «¡Ya somos uno!»
@JhWesten: Se le preguntó a la «arzobispa» Sarah Mullally si había conversado con el papa León XIV sobre el sacerdocio femenino. Ella elude la pregunta —«no soy política»—, para luego insinuar que el tema surgió como una «cuestión de justicia».
Cuando Prevost promovió la sacrílega bendición «informal» para concubinos homosexuales impenitentes, reveló su agenda anglicana sinodal y marxista: «La justicia, la igualdad, la libertad de (falsas) religiones: todo eso tendría prioridad sobre esa cuestión (la enseñanza de la Iglesia que prohíbe el pecado de bendecir la fornicación y cohabitación homosexual) en particular».

Jenny Holland: El «papa» León dice que la justicia y la igualdad deberían «tener prioridad» sobre la enseñanza de la Iglesia en materia sexual.
2 Corintios 11:13-15
Porque esos tales son unos falsos apóstoles, unos trabajadores engañosos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo.
Y nada tiene de extraño: que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.
Por tanto, no es mucho que sus ministros se disfracen también de ministros de justicia. Pero su fin será conforme a sus obras.
En su lucha de clases marxista, el heresiarca Robert Prevost hizo «justicia» contra la Iglesia católica —la cual ha declarado inválido el sacerdocio de los herejes anglicanos y además porque infaliblemente la Iglesia enseña que es imposible que las mujeres sean ordenadas válidamente como sacerdotes u obispos.
Se nos había advertido que el Anticristo imitaría a la Iglesia de Cristo. Que el hombre de perdición —el impío hombre sin ley— pisotearía la Ley de Dios, y que la anti-iglesia adoptaría la apariencia externa de la Iglesia Católica, aunque todo estaría invertido. Por esta razón, en la praxis marxista, el lenguaje adquiere un significado diferente: palabras como «pobre» y «justicia» adquieren una connotación marxista, y las Escrituras se interpretan a través de una lente marxista. Esta manipulación del lenguaje y de las Escrituras pasa desapercibida para los ingenuos.
Recordemos también que, bajo el pontificado del papa Benedicto XVI (6 de marzo de 2010), la Congregación para la Doctrina de la Fe rompió con los anglicanos: "La decisión de la Iglesia de Inglaterra de permitir la ordenación de mujeres obispos fue un paso que tendría un grave impacto negativo en la plena unión con la Iglesia"
27 de abril de 2005 Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos: Los propios anglicanos solicitaron suspender las reuniones orientadas a su plena unión con la Iglesia católica, con el fin de bendecir las uniones entre personas del mismo sexo.
Prevost ejerce su espurio pontificado masónico de manera sinodal.
Prevost a los herejes: «¡Ya somos uno!»
En la Anti-Iglesia liderada por Prevost, todas las religiones falsas son consideradas iguales a la Iglesia católica.
El apóstata Robert Prevost: «Todo lo que hoy escuchamos respecto a la sinodalidad, ya lo estábamos haciendo en Chulucanas allá por la década de 1980».
Por eso este sacerdote marxista, apóstata y sacrílego, acompañó a chamanes a adorar a la Pachamama. Y por eso permite públicamente ser conjurado por una chamán.
La Iglesia ha condenado el indiferentismo religioso; es por esta razón que condenó a la masonería. Este indiferentismo religioso —que viola el Primer Mandamiento— es considerado la mayor blasfemia contra la Santísima Trinidad, atrayendo los más severos castigos sobre la humanidad.
Cardenal George Pell: La sinodalidad se ha «convertido en una pesadilla tóxica», es un «popurrí», «jerga neomarxista» y un «derroche de buena voluntad *New Age*… hostil, en aspectos significativos, a la Tradición Apostólica».