viernes, 24 de abril de 2026

Prevost respalda la sacrílega bendición «informal» de Bergoglio a los concubinos homosexuales

El Papa León XIV ratifica la «bendición» informal para concubinos homosexuales y minimiza el pecado sexual — LifeSiteNews






Leo apoya la sacrílega bendición de Francisco a las concubinos homosexuales.




1 Tesalonicenses 4:3 Es la voluntad de Dios que lleven una vida de santidad. Deben abstenerse de la inmoralidad sexual.

Malaquías 2:2 Enviaré sobre vosotros maldición,  y convertiré sus bendiciones en maldición.
 

Todo el panfleto pro-homosexual *Fiducia Supplicans* —que permite bendiciones sacrílegas a concubinas homosexuales impenitentes— es sacrílego, herético y blasfemo. 


El cardenal Müller se dirigió a Bergoglio: Bendecir a las parejas homosexuales es "imposible" y una "blasfemia


La respuesta evasiva de Prevost a las pseudo-bendiciones homosexuales del apóstata Marx: ninguna sanción.

Insinuar o afirmar que Dios puede bendecir a dos concubinos homosexuales impenitentes que cohabitan y practican la sodomía es una blasfemia diabólica.


Anthony Stine: Él (Prevost) no descartó las bendiciones para homosexuales; descartó las bendiciones para homosexuales FORMALIZADAS. Los alemanes quieren (y seguirán presionando para obtener) un ritual formalizado publicado en un libro ritual. Ya tienen el libro y lo utilizarán. Todo lo que dijo León fue que Fiducia Supplicans se mantiene en pie, lo cual significa que las BENDICIONES PARA HOMOSEXUALES se mantienen en pie.


Prevost no ha repudiado «la totalidad» de los panfletos apóstatas y heréticos *Amoris Laetitia* y *Fiducia Supplicans*.



Prevost no busca la salvación de las almas, sino su perdición.

Más bien, Tucho y Prevost buscan legalizarlo invocando una supuesta transgresión de los límites que el homosexual Tucho —actuando en complicidad con Bergoglio— había establecido; esta maniobra, en su astucia diabólica, fue hábilmente urdida para suavizar el impacto de la apostasía.


Pero los activistas homosexuales —empezando por Tucho, Bergoglio, Prevost, James Martin y los sacrílegos apóstatas alemanes— se han dado, de hecho, permiso para transgredir los límites bíblicos y la doctrina moral católica.

Por consiguiente, los panfletos *Amoris Laetitia* y *Fiducia Supplicans* consuman un triple sacrilegio: por parte de los pecadores impenitentes que incurren en el vicio de la sodomía o en cualquier forma de fornicación y adulterio, así como por parte del sacerdote que imparte la bendición sacrílega.


Un antiguo compañero de clase de Prevost —un teólogo de renombre— explica por qué el enfoque herético de Prevost respecto a la moral católica es peligroso para las almas.


Ezequiel 11:2 Y Yahvé me dijo: Hijo de hombre, éstos son los que maquinan perversidades, y dan en la ciudad perversos consejo.






Recordemos que Prevost ya había empleado la misma táctica diabólica para legitimar el panfleto —creando la impresión de que defendía los límites establecidos por Tucho y Bergoglio respecto a un supuesto abuso del panfleto prohomosexual *Fiducia Supplicans*—, en la cual ponía públicamente en duda la enseñanza católica concerniente a la moral sexual y la inmutabilidad del dogma.




Papa Pablo IV Cum Ex Apostolatus Officio 7. Los fieles no deben obedecer sino evitar a los desviados en la Fe.


Después de una primera y segunda corrección, rehúye al hereje, sabiendo que está pervertido (Tit., 3, 10-11).

Prevost fue y sigue siendo cómplice del pseudo-magisterio de Bergoglio, y respaldó sus panfletos heréticos y apóstatas —*Amoris Laetitia* y *Fiducia Supplicans*—; es decir, lo apoyó en su rebelión contra la ley natural divina y contra la moral católica. Por esta razón, su respuesta nos confirma el elemento de obstinación en su herejía. Si comparamos la respuesta de Prevost con la amenaza de Tucho a la Fraternidad, vemos que lo que importa para esa UNIDAD en la apostasía no es el requisito de estar unidos a Cristo en la Verdad, sino más bien unirse a ellos en su rebelión contra las leyes de Dios.

Papa León XIII, Satis cognitum, # 9, 29 de junio de 1896: “Tal ha sido constantemente la costumbre de la Iglesia, apoyada por el juicio unánime de los Santos Padres, que siempre han mirado como excluido de la comunión católica y fuera de la Iglesia a cualquiera que se separe en lo más mínimo de la doctrina enseñada por el magisterio auténtico”
¿Por quién son bendecidos, si Dios no bendice el pecado?

1 Timoteo 5:22 No impongas las manos sobre nadie con ligereza, compartiendo así la responsabilidad por los pecados de otros; guárdate libre de pecado.
La imposición de manos en la Biblia es utilizada para diversos propósitos: bendecir, sanar o delegar autoridad (Marcos 16:18; Génesis 48:14-15; Números 27:18-20).

San Pablo nos advierte que no nos dejemos engañar, pues aquellos que practican obstinadamente el vicio de la sodomía, cometen adulterio o son idólatras —adorando a la Pachamama, al falso dios Alá y a otros ídolos y dioses falsos— irán al fuego eterno.


Recordemos también que Bergoglio, al defender la sacrílega bendición de concubinos homosexuales, afirmó que bendecia a dos personas que «se amaban mutuamente». Esto no es —como Prevost intenta hacernos creer— meramente una bendición de individuos (quienes, de hecho, no se presentan individualmente, sino más bien como compañeros homosexuales); se trata, por el contrario, de un acto malicioso que confirma a estos concubinos en su pecaminosa relación homosexual.

Los concubinos homosexuales participan en un suicidio espiritual compartido. Son participantes activos en su mutua condenación.
Solo un sodomita que se rebela contra Dios puede cometer el sacrilegio de impartir una «bendición sacrílega» a concubinos que cohabitan y practican el pecado de la sodomía —un pecado que Dios aborrece y prohíbe—. Un sacerdote traidor y apóstata que se rebela contra Dios es un siervo de Satanás. Es un satanista.
San Pablo enseña en Romanos 1:32 que aquellos que apoyan la sodomía son, ellos mismos, sodomitas.

Judas 7:7 Y Sodoma y Gomorra, junto con las ciudades limítrofes entregadas como ellas a la lujuria y a la homosexualidad, sufrieron el castigo de un fuego perpetuo, sirviendo así de escarmiento a los demás.



Santo Tomás de Aquino: «Allí, los compañeros de su miseria, lejos de aliviar la suerte del alma condenada, la harán aún más intolerable para ella».




 2 Pedro 2:21-22 Hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino recto que, después de haberlo conocido, apartarse del santo mandamiento que les fue dado. Pero en ellos se ha cumplido la verdad de aquel dicho: «El perro vuelve a su vómito», y también lo de «La puerca recién bañada vuelve a revolcarse en el lodo.»

 ¡Qué miseria y que horror!, exclama el profeta; el que se alimentaba con alimentos celestiales y vestía de púrpura, se vio luego cubierto de un manto manchado por los pecados, alimentándose de basuras estercolares... Y San Juan Crisóstomo, o sea el autor de la “Obra imperfecta”, añade: «Los seglares se corrigen fácilmente, en cuanto que los sacerdotes, si son malos, son a la vez incorregibles» San Alfonso Maria de Ligorio

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San Jerónimo (Catena Aurea):

Esto es precisamente lo que manda el apóstol (Tit 3,10): "Evita al hereje, que ha sido corregido por primera y segunda vez, en la persuasión que semejante hombre es un perverso". En este sentido manda también el Salvador que los doctores perversos sean dejados a su propia voluntad. Porque Él sabía lo difícil que es el que esos hombres puedan volver a la verdad.

 

Mateo 13:41 El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los que pecan y hacen pecar.


Jesús vendrá a castigar a los incrédulos y a los que desobedecen su Evangelio. Ver 2 Tesalonicenses 1:5-9

Hebreos 10:26

New Catholic Bible

La apostasía permanece sin perdón.[a] Si persistimos deliberadamente en el pecado después de haber recibido el conocimiento de la verdad, entonces ya no queda ningún sacrificio por los pecados. 

 

Notas al pie [a] 

Hebreos 10:26 Una vez más, el autor repite esta sombría advertencia (véase Heb 6:1-8; Mt 12:31). Aquellos que se rebelan contra Cristo se excluyen a sí mismos del perdón de Cristo, de su vida y de su gracia. Por tanto, mediten en las amenazas de la venganza de Dios de las que habla la Biblia, y especialmente en los textos aquí citados (véase Éx 24:8; Deut 17:6; 32:35 ss.; Is 26:11).

1 Corintios 5:11 Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador; con ése, ni siquiera comáis.

 

San Pablo Juzga al hermano Inmoral y lo expulsa fuera de la Iglesia y prohíbe estar en compañía de los excomulgados. (Cf 1 Corintios 5:5)

 

1 Juan 5:16

Si alguno ve a su hermano cometiendo un pecado que no lleva a la muerte, pedirá, y por él Dios dará vida a los que cometen pecado que no lleva a la muerte. Hay un pecado que lleva a la muerte; yo no digo que deba pedir por ese.



San Pablo Juzga al Inmoral que esta dentro de la Iglesia y dicta sentencia de excomunión. Y dice que Dios se encargará de juzgar a los de afuera.

Un caso de inmoralidad juzgado:

"he dado ya mi sentencia (ya he juzgado) sobre aquel que así actúa"

1 Corintios 5:12 Pues ¿por qué he de juzgar yo a los de afuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro de la iglesia? 13 Pero Dios juzgará a los que están fuera. Expulsad de entre vosotros al malvado.

 

Efesios 5:5-6 Porque con certeza ustedes saben esto: que ningún inmoral, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Que nadie los engañe con palabras vanas, pues por causa de estas cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia.

 

 Catecismo Mayor: 427.- ¿Es gran pecado la impureza? - Es pecado gravísimo y abominable delante de Dios y de los hombres; rebaja al hombre a la condición de los brutos, le arrastra a otros muchos pecados y vicios y acarrea los más terribles castigos en esta vida y en la otra.

En las Escrituras, vemos que el Primer Concilio Apostólico (Hechos 15:29) decretó que los cristianos debían evitar las relaciones prohibidas por la Ley de Dios.

 

No tengas relaciones sexuales con nadie con quien no estés casado.

Hechos 15:29 — Matrimonios prohibidos o uniones vetadas por la Ley (Levítico 18:6–18, 19) (relaciones sexuales incestuosas, uniones homosexuales, adulterio, etc.).


En la *Biblia de Estudio Dios habla hoy*, el pasaje de Hechos 15:29 incluye incluso una referencia paralela al pasaje bíblico de Levítico que enumera las relaciones sexuales prohibidas por Dios bajo la Ley de Moisés.

y eviten las relaciones sexuales que la ley de Moisés prohíbe.

 


y que se abstengan de relaciones sexuales prohibidas. Biblia Católica (Latinoamericana)

 

La bendición homosexual de Francisco contradice la voluntad de Dios - Mons. Eleganti – Gloria.tv



Papa Paulo III, Concilio de Trento, sesión 6 sobre la justificación, cap. 15: “Hay que afirmar (…) que no sólo por la infidelidad, por la que también se pierde la fe, sino por cualquier otro pecado mortal, se pierde la gracia recibida de la justificación, aunque no se pierde la fe; defendiendo la doctrina de la divina ley que no sólo excluye del reino de los cielos a los infieles, sino también a los fieles que sean ‘fornicarios, adúlteros, afeminados, sodomitas, ladrones, avaros, borrachos, maldicientes, rapaces’ (1 Cor. 6, 9), y a todos los demás que cometen pecados mortales…”

«Prohíbe la Iglesia a los fieles el trato con los infieles que se apartan de la fe recibida, sea corrompiéndola, como los herejes, sea abandonándola totalmente, como los apóstatas. Contra unos y otros, en efecto, dicta la Iglesia sentencia de excomunión». (Santo Tomás de Aquino. Suma Teológica, II-II, q. 10, a. 9)



 «¿Renunciáis a Satanás? ¿Y a todas sus obras? ¿Y a todas sus pompas?». R/ «Renuncio».

Cuando nosotros, como católicos, renovamos nuestras promesas o votos bautismales, juramos ante Dios y renunciamos a todo apego al pecado —a todas las obras de Satanás y a sus seducciones—; es decir, renunciamos a vivir deliberadamente en pecado. Por lo tanto, es imposible recibir una bendición cuando desafiamos deliberadamente a Dios y pecando de presunción esperamos que Él nos conceda impunidad para seguir pecando.

Hebreos 10:26
Porque si seguimos pecando intencionalmente después de haber conocido la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados


Jesús advirtió que no debemos echar las perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen —una referencia a los Sacramentos— Pues no son propiedad privada de los sacerdotes. La Iglesia ha declarado que el uso indebido de un sacramental —por ejemplo, el uso impropio de un escapulario— uno se compromete también a llevarlo con dignidad es decir a no seguir pecando pues se abusa de ellos cuando uno persiste obstinadamente en el pecado, pues estos no son amuletos. Nadie vestiría el uniforme militar de una nación solo para traicionarla y luchar desde dentro en favor del bando enemigo. Si, en el plano social, a esto se le llama traición, también en el plano espiritual. La Escritura claramente nos enseña que todo aquel que continúa pecando deliberadamente después del bautismo pisotea la Sangre de Cristo. La persona que comete deliberadamente un sacrilegio está renunciando a la fe, esta apostatando de la fe; por consiguiente, solo le aguarda el castigo eterno, pues —habiendo despreciado el Sacrificio de Cristo al convertirse en miembro del bando enemigo, se ha convertido en miembro del cuerpo del Anticristo— ha cometido un pecado de blasfemia contra el Espíritu Santo y ha rechazado su propia redención.
Del mismo modo, ningún sacerdote posee un poder superior al de Dios que le permita «bendecir» a una persona que desafía abiertamente a Dios, que reta la doctrina moral católica y vive deliberadamente en contradicción con las enseñanzas morales de la Iglesia. Tal sacerdote se convierte así en CÓMPLICE del pecado y de los pecadores. Comete sacrilegio. 

El Canon 188§4 establece: "Todos los cargos quedarán vacantes ipso facto, por renuncia tácita en los siguientes casos... (4) Si un clérigo ha abandonado públicamente la fe católica".


Por consiguiente, el sacerdote se convierte en apóstata; junto con el pecador impenitente, comete el pecado de blasfemia contra el Espíritu Santo. Pues si la Escritura prohíbe meramente imponer las manos sobre los pecadores impenitentes —porque quien así lo hace participa en el pecado—, de ello se sigue que, al actuar como cómplice, se hace merecedor exactamente del mismo castigo que aquel que comete el pecado.

Prevost maliciosamente también añadió la libertad religiosa a su herética definición de «moralidad», lo que significa que la moralidad de Prevost se opone a la Supremacía de Cristo en la sociedad. Él se opone al Reinado de Cristo; por eso vemos a este apóstata adulando a musulmanes idólatras que adoran al falso dios Alá. Tampoco tiene ningún problema en adorar a la Pachamama y apoyar el paganismo indígena.

Las siete herejías de Bergoglio en «Amoris laetitia»



Incurren en excomunión ipso facto todos los que conscientemente osen acoger, defender o favorecer a los desviados o les den crédito, o divulguen sus doctrinas; sean considerados infames, y no sean admitidos a funciones públicas o privadas, ni en los Consejos o Sínodos, ni en los Concilios Generales o Provinciales, ni en el Cónclave de Cardenales, o en cualquiera reunión de fieles o en cualquier otra elección.

El canonista Murray condena la herética Fiducia Supplicans

                                


La subversión homosexual de Bergoglio ya había comenzado en Buenos Aires



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