viernes, 22 de marzo de 2024

El Papa Benedicto XVI nunca renunció como Vicario de Cristo y nunca celebró un Cum com Bergoglio

                            



Magna est Veritas et Praevalebit

Bergoglio es un IMPOSTOR no hubo sucesión apostólica.
Bergoglio lleva 11 años engañando a la gente.
ESCÚCHALO DE SU PROPIA VOZ el Minuto 5:22 para que TU no mueras engañado.

 
Papa San Clemente I:

 “Los maestros heréticos pervierten las Escrituras y tratar de entrar en el cielo con una llave falsa, porque ellos han formado sus asambleas humanas posterior a la Iglesia Católica. De la Iglesia previamente existente y verdadera, es muy claro que estas herejías posteriores, y otras que han llegado a ser desde entonces, son copias falsificadas y novedosas invenciones.”
                                   
“(…) San Bernardo habla en el pasaje del antipapa [como la Bestia del Apocalipsis].”


Bto. Joaquín (m. 1202): “Hacia el fin del mundo, el Anticristo va a derrocar al papa y usurpar su sede.”

EL PAPA BENEDICTO NUNCA OFRECIÓ LA MISA EN NOMBRE DE BERGOGLIO.
EL PAPA BENEDICTO NUNCA CELEBRÓ "UNA CUM" BERGOGLIO ALIAS FRANCISCO.
La Verdad nos hace libres. 

Vaticano I "Esta verdadera fe católica, fuera de la cual nadie puede ser salvo, que ahora profeso libremente y verdaderamente sostengo, prometo y juro que la guardaré y confesaré constantemente entera e inviolable con la ayuda de Dios hasta el último aliento de mi vida, y que cuidaré mucho de que sea sostenida, enseñada y predicada por mis inferiores y por aquellos que están bajo mi cargo." - Juramento Papal

Bergoglio declaró públicamente que no recuerda haber prestado juramento papal.

Recordemos también que Bergoglio no tiene anillo de Pescador, el Papa Benedicto nunca cedió el suyo y Bergoglio usó el suyo propio y luego se fabricó uno.  Esto es importante porque parte de la ceremonia oficial de un papa consiste en colocar el anillo de pescador y el palio papal sobre la tumba del apóstol Pedro.  Otra evidencia de que no hubo sucesión apostólica. Y el papa siguió siendo el que legítimamente retuvo su anillo. 

Con el Falso Papa Bergoglio no hay continuidad hay RUPTURA.

El apostata Bergoglio que tanto escuda su apostasía detrás de la interpretación herética del Vaticano II Contradice el mismo Vaticano II que hizo un llamado UNIVERSAL A LA SANTIDAD.

La Sagrada Escritura contiene la palabra de Dios, y en cuanto inspirada es realmente palabra de Dios; por eso la Escritura debe ser el alma de la teología. El ministerio de la palabra, que incluye la predicación pastoral, la catequesis, toda la instrucción cristiana y en puesto privilegiado la homilía, recibe de la palabra de la Escritura alimento saludable y por ella da frutos de santidad. (CONC. VAT. II, Const. Dei Verbum,24).

Por eso Bergoglio está en CISMA incluso con los Papas del Vaticano II.

   Dios dispuso, con su gran bondad, que todo lo que había revelado para la salvación de todas las gentes se conservara íntegro para siempre y se fuera transmitiendo a todas las generaciones (CONC. VAT. II, Const. Dei Verbum,7).

     La Tradición y la Escritura están estrechamente unidas y compenetradas; manan de la misma fuente, se unen en un mismo caudal, corren hacia el mismo fin. La Sagrada Escritura es la palabra dé Dios, en cuanto escrita por inspiración del Espíritu Santo. La Tradición recibe la palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los Apóstoles, y la transmite íntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación. (CONC. VAl. II, Const. Dei Verbum,9).

Así, pues, la Tradición, la Escritura y el Magisterio de la Iglesia, según el plan prudente de Dios, están unidos y ligados, de modo que ninguno puede subsistir sin los otros; los tres, cada uno según su carácter, y bajo la acción del único Espíritu Santo, contribuyen eficazmente a la salvación de las almas. (CONC. VAT. II, Const. Dei Verbum,10).

Los sacramentos están ordenados a la santificación de los hombres, a la edificación del Cuerpo de Cristo y, en definitiva, a dar culto a Dios; pero en cuanto signos, también tienen un fin pedagógico. No sólo suponen la fe, sino que a la vez la alimentan, la robustecen y la expresan por medio de palabras y cosas; por eso se llaman sacramentos de la fe. (CONC VAT2 Const. Sacrosanctum Concilium, SC 59).

 La Iglesia siempre ha venerado la Sagrada Escritura, como lo ha hecho con el Cuerpo de Cristo, pues, sobre todo en la sacra liturgia, nunca ha cesado de tomar y repartir a sus fieles el pan de vida que ofrece la mesa de la palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo. La Iglesia ha considerado siempre como suprema norma de su fe la Escritura unida a la Tradición, ya que, inspirada por Dios y escrita de una vez para siempre, nos transmite inmutablemente la palabra del mismo Dios; y en las palabras de los Apóstoles y los Profetas hace resonar la voz del Espíritu Santo. Por tanto, toda la predicación de la Iglesia, como toda la religión cristiana, se ha de alimentar y regir con la Sagrada Escritura. (CONC. VAT. II, Const. Dei Verbum,21).

El soldado que no se alista para la guerra ayuda al bando enemigo por su omisión, así que elige de qué lado quieres estar.


Papa León XIII: "el cristiano ha nacido para la lucha".


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